From Unsplash

La revolución agéntica, también en gestión cultural

¿Qué pasaría si de repente alguien nos dijera que podemos ampliar nuestro equipo con más recursos para las tareas operativas? Porqué esto es lo que va a pasar en los próximos años con la irrupción de los agentes de inteligencia artificial.

Pensémoslo un momento:

  1. Integrar nuevos miembros en un equipo implica un tiempo y un esfuerzo. Los nuevos miembros tienen que aprender como funciona la casa, a la vez que el equipo consolidado debe aprovechar bien las nuevas habilidades e integrar en los ciclos de trabajo a sus nuevos compañeros, aprender a relacionarse con ellos. Este es un proceso de ensayo y error no exento de fricciones puntuales.
  2. Ante un crecimiento significativo del equipo tiene sentido repensar la organización, nuevas responsabilidades, nuevas distribuciones de especialización, nuevos procesos de toma de decisiones.
  3. Con un equipo reforzado operativamente seremos capaces de hacer más cosas y más rápido, pero hacer más cosas no implica por sí solo hacerlas mejor ni conseguir mejores resultados. Sin guía, sin plan, sin estrategia, un exceso de recursos puede llegar a implicar justo lo contrario.
  4. A su vez, si tenemos más cubiertas las necesidades operativas deberíamos contar con más tiempo para la reflexión estratégica. Los miembros del equipo tendrán más tiempo para hacer aquello en lo que sí seguirán siendo únicos y necesarios, el discernimiento.

En resumen, adaptarnos a la revolución de la inteligencia artificial (o dar un paso más en la transformación digital, según se prefiera) va a cambiar cómo trabajamos y cómo nos organizamos. También en la gestión de la cultura, desde la oficina (los impactos en la creación y exhibición son de otra índole y merecen otro tipo de reflexión).

Y de nuevo, tal y como pasó con la irrupción de los datos y el marketing relacional, la cultura va a necesitar de aproximaciones específicas y adaptadas a las necesidades de un sector diferente en su objeto y sus sujetos (a los gestores me refiero). Este es al menos nuestro entender en teknecultura. De igual manera que pensamos que son necesarias herramientas de BI o CRM especializadas, con los datos y cálculos que necesita el desarrollo de audiencias de una organización cultural, con las lógicas de segmentación adecuadas, con la usabilidad esperada, también serán necesarios agentes específicos.

Agentes con un conocimiento del contexto general de la cultura y concreto de cada proyecto, entrenados por gestores culturales para ser útiles, capaces de hacer lo que necesita un gestor cultural a la vez que conscientes de las limitaciones que la participación cultural lleva implícitas, adaptados a la idiosincrasia de los equipos, con costes acorde a los ingresos y márgenes de una industria frágil, con escrupuloso cumplimiento de las necesarias regulaciones y reflexión continua sobre los límites éticos a tener en cuenta, desde una soberanía lo más europea posible.

En ello estamos embarcados. De un primer prototipo de agente determinista que evoluciona, a uno más complejo con modelos de LLM en la base (evolución provocada por el salto de performance de los modelos a finales de 2025 y que generaron respuestas muy por encima de las expectativas, capaces de digerir una realidad mucho más compleja que el modelo determinista).

Estos agentes[1] van a cambiar nuestros softwares, teknedata y tekneaudience, van a hacerlos más usables haciéndolos más conversacionales. También van a hacer más escalables nuestros servicios (van a redefinirlos en gran medida), van a permitir que más organizaciones puedan tomar decisiones informadas en base a análisis complejos. Si ampliar o no oferta, si intensificar los esfuerzos en email o publicidad digital, si modificar creatividades o segmentos, o decidir presupuestos de forma más objetiva, con indicadores predictivos del cumplimiento. La irrupción de los agentes va a permitir a más organizaciones desarrollar estrategias de marketing sofisticadas, basadas en datos, capaces de competir por la relevancia en un mundo digital. Segmentar hasta la personalización, variando las creatividades en cada caso, desplegando automatizaciones inteligentes que maximicen la segunda visita de nuestros nuevos usuarios.

Algunas organizaciones están empezando a experimentar con ellos. Todos estamos aprendiendo, los modelos, el contexto y, nosotros a entrenarlos a partir del estudio y monitorización de sus respuestas, analizando los procesos y fuentes que los llevan a “razonar” como lo hacen.

Seguiremos informando…


[1] De salida van a ser 2: Neo y Trinity (nombres provisionales que evidencian nuestro origen generacional)

Compartir